Ni muy grandes, ni muy pequeñas

miércoles 16 de enero de 2008

“Estoy preparada para ser ahorcada pero no deberían lapidarme. Si te estrangulan mueres y ya está, pero es muy duro soportar los golpes de las piedras en la cabeza.”
Khayrieh, mujer condenada a morir lapidada.

“El artículo 104 del Código Penal iraní describe que la pena con la que se castigará el “delito” del adulterio será la lapidación. Para ello se usarán piedras “no tan grandes como para matar a la persona de uno o dos golpes, ni tan pequeñas como para no poder considerarlas piedras”. En el artículo 102 se detalla que para ejecutar este castigo, en el caso de un hombre, se le enterrará en el suelo hasta la cintura, y en el caso de las mujeres, hasta el pecho”.

Fuente: 1, 2